NOAH, DE SEBASTIAN FITZEK|RECUERDOS INSEGUROS

¿Les ha pasado que olvidan acontecimientos de su vida, los cuales se esfuerzan por recordar pero, por más que intentan, no logran obtener la pieza faltante? Es una experiencia molesta, no sólo por la carencia de información, sino porque ese vacío nos susurra constantemente que existe ese recuerdo y que debemos saber qué es. Recordar se vuelve así en un reto personal que implica ciertos riesgos al momento de embonar las piezas con la mayor claridad posible, pero cuando lo logramos, llega la paz. Este recorrido por la memoria, con sus peligros y trampas, se vuelve aún más caótico cuando leemos NOAH. 

Una vida sin recuerdos, dirigida ya únicamente por el instinto, que le decía a Noah que no pertenecía a aquella ciudad ni a aquel país.

En los siguientes segundos Noah averiguó algo sobre sí mismo que le hizo dudar aún más de que fuera una buena persona.

Cuando comencé la lectura de NOAH estaba preparada para recabar algunas de las pistas que serían, tal vez, importantes a lo largo de la historia, pero conforme fui avanzando me di cuenta de que nada era lo que parecía y que, posiblemente, debía desconfiar de todos. Por ello, al igual que Noah, conforme trozos de la verdad se revelaban, debíamos pensar con rapidez antes de dar el siguiente paso.

Esto hizo que me emocionara y se generó en mí una empatía muy fuerte hacia Noah, fuera culpable o no de los acontecimientos,  pues el debate moral que se desarrolla en su interior entre la persona que era antes de perder la memoria y el individuo que despierta sin tener ningún recuerdo, es muy fuerte, emotivo y peligroso. Más aún cuando el pasado compete a personas que se supone deben amarte, pero que ya no se está tan seguro de que lo hagan o si alguna vez lo hicieron.

Entre el debate, la promesa de un futuro mejor a costa de otros, ejerce un poder e influencia en Noah que lo hace desafiar todo aquello por lo que una vez supuso creer, pero que en su nueva realidad, ya no luce como la opción más óptima, justa y esperanzadora. Un virus que reduce la población y así poder salvar la Tierra, una propuesta que de seguro nos suena, pero a la que se le hace una importante reflexión al final de la historia.  

En verdad, NOAH es una historia con muchas piezas que aparentan embonar bien en el espacio faltante del rompecabezas y cuando miras con atención te das cuenta que hay un pequeño, pero importante borde que deja en claro que estabas equivocado. Así, debes volver a empezar, prestando mayor atención a los detalles y ganar experiencia en el juego.

Lo último que me queda por decir y que no sea un spoiler es: la verdad los sorprenderá y herirá un poco, pero siempre es mejor conocer lo que es real y a partir de ello, tomar la mejor decisión.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s